humedad ideal en casa

Se denomina humedad al vapor de agua presente en la atmósfera. Esta cantidad de vapor de agua se puede medir mediante la humedad absoluta, o de forma relativa mediante la humedad relativa o grado de humedad. La humedad relativa es la relación porcentual entre la cantidad de vapor de agua real que contiene el aire, y la que  necesitaría contener para saturarse a idéntica temperatura. Por su parte la humedad absoluta es el peso del vapor de agua contenido por unidad de volumen de aire (Kg/m3). Estos valores junto con la temperatura y la velocidad del aire, van a condicionar el nivel de humedad ideal en casa como se verá más adelante.

Otro concepto importante relacionado con la humedad es el punto de rocío que es la temperatura en la cual el vapor de agua contenido en una masa de aire se convierte en vapor saturado por descenso de la temperatura, dando lugar a la aparición de gotas de agua procedentes de la condensación del vapor que hay en el ambiente. Este es un aspecto muy importante relacionado con el confort en el interior de una vivienda. Esas gotas suelen aparecer en invierno en superficies frías dentro de las estancias de la vivienda, como pueden ser ventanas o cerramientos de fachada. Para evitarlo, se incorporan barreras de vapor y membranas impermeabilizantes en los cerramientos exteriores, las cubiertas o las soleras en contacto con el terreno.

 

Nivel de humedad ideal en casa

La humedad en el interior de las estancias de una vivienda, afecta no sólo a las personas, sino también a los animales, plantas y objetos que contienen. Si la humedad es excesiva se condensa en forma de agua perjudicando a los habitantes por la formación de mohos y la proliferación de bacterias y virus. También deteriora el mobiliario, la pintura y los tabiques de la vivienda. Por el contrario, si la humedad es muy baja afecta a las mucosas y a las gargantas de las personas con la conocida sensación de tener la boca seca.

Una persona produce de tres a cinco litros de vapor de agua al día, a lo que hay que añadir el vapor desprendido de los alimentos al cocinar, de los baños, de la ropa lavada y de los materiales de construcción. El cuerpo humano produce calor y desprende vapor de agua. Ambos debe volcarlos al ambiente, el calor por convección y el vapor por la transpiración. Este proceso puede ser facilitado o interferido por la cantidad de agua existente en el aire, lo que va a condicionar nuestra sensación de bienestar y confort, o la ausencia del mismo. Esta sensación variará también según sea la actividad del cuerpo, si está en reposo o trabajando. Otro factor que influye de forma notable es la velocidad del aire en el ambiente. Un aire en reposo o bien circulando a una cierta velocidad hace variar la sensación de bienestar.

En lo que respecta a la humedad, los estudios han demostrado que el nivel ideal de humedad en casa está en una franja comprendida entre el 40 % y el 60% de humedad relativa. Por debajo de estos valores empiezan a aparecer bacterias, virus y afecciones respiratorias, mientras que por encima son frecuentes la aparición de hongos, mohó y trastornos alérgicos en los usuarios.

 

CTA - Salud y confort de las personas