detector de monoxido de carbono

El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro carbonoso muy tóxico, hasta el punto de que su inhalación pude ser causa de muerte, que se origina por la mala combustión de quemadores y calentadores (estufas, cocinas…). La muerte se produce por intoxicación, en la que el CO reemplaza el O2 de la hemoglobina de la sangre. El envenenamiento que produce este gas mata cada año a una cantidad considerable de personas. Una manera de reducir el riesgo por intoxicación es la instalación en nuestro hogar de un detector de monóxido de carbono. En el presente artículo te explicamos su importancia y la necesidad de dotar a nuestros espacios de una ventilación eficiente que elimine el riesgo de acumulación de este gas letal.

 

Causas de la acumulación de CO

Entre las causas de una acumulación de monóxido de carbono encontramos las siguientes:

• Fugas por un calentador en mal estado.

• Conductos de ventilación de quemadores y calentadores en mal estado, bloqueados o mal instalados.

• Empleo de estufas de gas, ya que estas no disponen de conductos de salida.

• Combustión de vehículos en garajes.

• Un sistema de ventilación inadecuado que propicia que determinados espacios queden depresionados. Al producirse una inversión, se originan filtraciones de monóxido de carbono en las diferentes estancias por efecto rebote de las corrientes.

Cabe señalar que la necesidad de dotar a nuestras viviendas de una envolvente hermética que minimice las pérdidas de energía, para cumplir con las exigencia de limitación de demanda energética vigente, pueden agravar el problema. Ello se debe a que se reducen las infiltraciones de aire y con ello su correcta renovación. En estos casos, será más necesario que nunca, instalar un sistema de ventilación mecánica controlada que garantice una ventilación de los espacios cerrados. La ventilación es la mejor arma de prevención, ya que el CO es un gas que, al ser inodoro, incoloro y no irritar las mucosas, es difícil de percibirse. La percepción de inhalación de este gas tóxico se percibe una vez ya ha causado estragos entre los ocupantes. Los síntomas más frecuentes de una inhalación de CO son, entre otros, cefaleas, mareos, problemas de visión, molestias pectorales y respiratorias, náuseas.

 

Detector de monóxido de carbono: un buen aliado

Las autoridades competentes alertan del riesgo que supone una intoxicación de CO. Un buena recomendación es la instalación de un detector de monóxido de carbono homologado con alarma, pieza indispensable para combatir el envenenamiento por este gas letal. El CTE, en su Sección HS 3 Calidad del aire interior, define los sistemas de detección de monóxido de carbono como aquellos sistemas automáticos que alertan de la acumulación de CO en un recinto. Su finalidad es la de accionar los aspiradores mecánicos del sistema de ventilación en el momento en el que se alcanza un valor que pone en peligro la salud de las personas.

En aparcamientos y garajes, el Documento Básico establece que todos estos recintos destinados al aparcamiento de coches, si tienen más de 5 plazas o tienen una superficie igual o superior de 100 m2, han de disponer de un sistema de detección de CO en cada una de sus plantas. Este sistema ha de activar los aspiradores mecánicos en el caso de que la concentración supere las 50 ppm (partes por millón) en recintos en los que hay trabajadores. En recintos en los que no se prevean la existencia de trabajadores, el límite se encuentra en 100 ppm.

 

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