Niveles recomendados de Humedad relativa en el hogar

En demasiadas ocasiones, cuando se refiere a eficiencia energética, nos centramos en lograr un ahorro en las necesidades de energía. O en implementar medidas que logren un flujo de aire y de ventilación mejor y que aproveche al máximo toda condición. Pero a veces se olvida un factor clave en nuestras casas que es la calidad del aire que respiramos, que es parte del confort en casa. Y en ello es clave controlar la humedad en el hogar. Algo que influye directamente en nuestra calidad de vida.

Normalmente, el problema está relacionado en nuestro país con un nivel de humedad alto. Los problemas que pueden derivar de un exceso de humedad en el aire son:

Algunos de los síntomas que nos dar pistas sobre la presencia de humedad en nuestro domicilio son:

  • Aumentos en la temperatura.
  • Aumento en la sudoración en verano.
  • Fuertes olores.
  • Presencia de moho, especialmente en techos y paredes.
  • Metales oxidados y plásticos corroídos, en casos extremos incluso pegajosos.
  • La humedad puede originar problemas respiratorios.

La humedad por debajo de los límites de confort en el aire también es negativa, aunque menos peligrosa. Por eso, la idea es mantener unos niveles óptimos de humedad en el hogar y también en entornos cerrados como oficinas. ¿Cuáles serían estos niveles? Pues depende del lugar en concreto, pero como se explica en este artículo técnico, en la mayoría de situaciones lo ideal suele ser entre el 30% y el 50%. Una opción idónea es que la humedad se sitúe en un 45%.

Para medir la humedad en el hogar o en otras estancias cerradas, lo ideal es un higrómetro, un medidor que suele ser bastante barato. Aun así, antes de empezar a medir las humedades hay que recordar que los sótanos es donde más humedad se concentra, junto a las cocinas, los lavabos y las habitaciones donde se guarde la lavadora. Las habitaciones y estancias que tengamos cerca se verán afectadas por ello.

 

Humedad en el hogar, ¿alta o baja?

 

Humedad en el hogar

Los problemas de humedad suelen derivarse de un exceso de ésta. Aun así, una muy baja humedad tampoco es algo beneficioso. ¿En qué se diferencian?

  1. La humedad baja hará que las estancias queden secas. Eso puede afectar a todos los problemas que la sequedad origina, como sufrir de cuello reseco o nariz taponada, también piel seca y hasta es más fácil agarrar un constipado. En nuestro mobiliario afecta a los suelos de madera e incluso a los pianos. Los humidificadores son una buena solución para ello.
  2. La humedad elevada hemos comentado previamente qué problemas puede acarrear. Es muy importante mantenerla a raya ante todo en entornos energéticamente eficientes. ¿Por qué? Básicamente porque donde ponemos énfasis en aprovechar toda fuente de calor o de ventilación puede que aparezca algún problema de humedad.

En España los problemas relacionados con la humedad son ante todo por un exceso. Los casos de humedad baja suelen darse en climas muy fríos y de interior, y son más habituales en países del norte de Europa. Sin embargo, ha de tenerse en cuenta esta posibilidad también en muchas regiones españolas, por lo que averiguar el nivel de humedad en el hogar es importante.

¿Qué podemos hacer para mejorar los problemas de humedad en nuestras casas?

  • Abre las ventanas. Puede parecer un tópico, pero nada mejor para combatir la humedad y los espacios cerrados que dejar pasar aire fresco. Solo ten en cuenta que no significa ello que debas tener las ventanas abiertas todo el día. Y que has de conocer cómo afecta el aire de la calle a tu sistema de ventilación. Este método tan sencillo y clásico, además, combate la proliferación de ácaros y bacterias.
  • La humedad se hace más palpable con los aumentos de temperatura. Así que, en invierno, evita que la calefacción suba más allá de los 19-21 grados. Eso provocaría un aumento no deseado de la humedad.
  • Lava la ropa fuera. Si tienes opción de colocar la lavadora en un espacio fuera del hogar, ya sea una terraza cubierta o un garaje, evitarás aumentos de humedad. Más importante es que no tiendas la ropa en interiores, y menos donde hagas vida.
  • Evita tener plantas en interiores y hazte con un deshumidificador. Estos aparatos además combaten el moho en el hogar. En los lavabos, hazte con un extractor de baño. Y en las cocinas trata de evitar el vapor.
  • No ocultes nunca la humedad. Si tapas las manchas poniendo muebles o con otros métodos de decoración lo que provocarás será aumentar el problema.

Además de todo ello, para mejorar los niveles de humedad en el hogar, una opción altamente recomendable es instalar un sistema de ventilación eficiente, que será capaz de combatir este problema de la mejor manera.