cetificado leed

En el siguiente artículo expondremos las exigencias del GBCe (Green Building Council España) para otorgar la certificación LEED (Líder en Eficiencia Energética y Diseño sostenible), un sistema de evaluación y estándar internacional desarrollado por el U. S. Green Building Council (USGBC).

 

USGBC y los orígenes del certificado LEED

El USGBC (U.S Green Building Council) se creó en el 1992, en un momento en el que se comenzaba a promover y fomentar la construcción ecológica. Su objetivo es transformar la el proceso de diseño y construcción de los edificios, de manera que se creen entornos saludables y favorables que mejoren la calidad de vida de las personas que los habitan.

Poco tiempo después de su creación, el USGBC empezó a desarrollar LEED, un sistema de clasificación de edificios ecológicos, con el fin de calificar y certificar la sostenibilidad de los edificios de los Estados Unidos. Gracias a este sistema, los profesionales pudieron identificar las características que determinan si un edificio es o no “ecológico”. Posteriormente, LEED se amplió e incluyó sistemas que permitían clasificar el ciclo de vida completo de la construcción del edificio. En la actualidad, ofrece sistemas de clasificación para una extensa variedad de edificaciones, como oficinas, centros educativos o viviendas, entre otros.

 

LEED, una apuesta por la construcción ecológica

El proceso de construcción ecológica incluye todo el ciclo de vida de un proyecto, desde la idea inicial del proyecto hasta que este llega al final de su vida útil y los elementos que lo componen se reciclan o reutilizan. Así, el término “edificio ecológico” engloba la planificación, el diseño, la construcción, las actuaciones de rehabilitación y, finalmente, el reciclado o renovación de sus elementos. Hablaremos de construcción ecológica cuando esta busque soluciones que supongan un equilibrio dinámico y saludable entre los beneficios ambientales, sociales y económicos.

 

Cómo aborda el  LEED la calidad del aire interior

La mejor forma de librarse de las sustancias contaminantes en el interior es eliminarlas o controlar su fuente de emisión. Si aun así tenemos que lidiar con dichas sustancias contaminantes, una ventilación adecuada será el mejor de los aliados para eliminarlas. Ambos planteamientos han de estar presentes en cada una de las fases del ciclo de vida del edificio.

Las estrategias que se deben seguir para mejorar la calidad del aire interior son las que se detallan a continuación:

  • Prohibir fumar dentro del edificio, cerca de los accesos, ventanas operables y tomas de aire.
  • Proteger el aire que entra en el edificio ubicando las tomas de aire lejos de las posibles fuentes de escape (humo de tabaco o de coches).
  • Emplear materiales ecológicos, tanto en la construcción como en las intervenciones de rehabilitación.
  • Desarrollar y seguir un plan de gestión de la calidad del aire interior para la construcción que evite la acumulación de polvo y partículas, e incluya una protección contra la humedad.
  • Realizar pruebas para localizar la presencia sustancias contaminantes. En el caso de detectarse dichas sustancias, incluir un sistema de ventilación que trate tales emisiones.
  • Diseñar el proyecto teniendo en cuenta una ventilación adecuada, en función de la ocupación y la actividad que se realiza en cada uno de los locales. El sistema de ventilación (natural o mecánico) ha de poder suministrar los intercambios de aire necesarios.
  • Emplear filtros de aire con alta clasificación MERV (Minimum efficiency reporting value, MERV), una escala de medición que mide la efectividad de los filtros de aire. (Cuanto mayor es la clasificación MERV, mayor es la cantidad de partículas capturadas por el filtro).
  • Antes de la ocupación, realizar un procedimiento de flush-out (escape del aire viciado y reemplazo por aire fresco) exterior que elimine los contaminantes en el aire.
  • Instalar rejillas en los accesos o alfombras lavables, de manera que se eliminen las sustancias contaminantes adheridas en el calzado.

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