CTE y eficiencia energética

La eficiencia energética y el ahorro en suministros son los puntales clave en la actualidad del sector de la construcción. Desde hace tiempo que ya no se trata de un añadido, sino que la normativa actual se basa en ello. El Código Técnico de la Edificación exige varias consideraciones en el consumo de energía, por lo que toda nueva edificación ha de seguir unas directrices técnicas. El CTE y la eficiencia energética se relacionan en una serie de documentos básicos, que principalmente afectan al aislamiento térmico de los edificios, a la iluminaria y al tipo de sistemas de climatización utilizados.

Se considera que la eficiencia energética es uno de los objetivos más importantes del CTE y así queda reflejado en la Exigencia Básica HE de ahorro de energía. En dicho documento, la estanqueidad de los edificios es quizás el aspecto más destacado. Igualmente, se hace hincapié en la utilización de energías renovables, como puede ser el sistema de agua sanitaria ACS, que utiliza placas solares para calentar el suministro destinado a las duchas y los grifos. Tal y como se especifica en dicha Exigencia Básica del Código Técnico de Edificación, se necesita de un uso racional de la energía necesaria para la utilización de los edificios”, y para ello es preciso reducir los límites sostenibles del consumo, mientras el consumo procede de fuentes de energía renovables en buena parte.

¿Cómo se estructura el Documento Básico de Ahorro Energético DB HE? Principalmente en cinco exigencias básicas en relación a la eficiencia energética:

  • HE 1: Limitación de la Demanda Energética.
  • HE 2: Rendimiento de las Instalaciones Térmicas.
  • HE 3: Eficiencia Energética de las Instalaciones de Iluminación.
  • HE 4: Contribución Solar Mínima de Agua Caliente Sanitaria ACS.
  • HE 5: Contribución Fotovoltaica Mínima de Energía Eléctrica.

Para lograr los cinco puntos que se recogen en el CTE en relación a la eficiencia energética es imprescindible una innovación constante en los edificios. Además, el Código Técnico de la Edificacion no fuerza a aplicar procedimientos concretos o a aplicar una tecnología única. Se limita a establecer objetivos y a exigir mínimos, pero son los constructores quienes han de alcanzarlos de la manera que consideren más apropiada.

De los cinco apartados del Documento Básico de Ahorro Energético HE, el que más influye en la construcción de los edificios es el primero, la limitación de la demanda energética. En dicho apartado se establece que, para alcanzar el bienestar térmico y unas temperaturas agradables en interiores, es imprescindible contar con el suficiente aislamiento térmico. Los materiales utilizados en la edificación y también la orientación frente al sol tendrán una importancia capital.

No cabe duda de que para poder ahorrar energía es imprescindible necesitar una demanda menor, y eso es lo que se propone en relación a la estanqueidad en el CTE. Aislamiento e inercia, permeabilidad al aire y exposición a la radiación solar son algunas de las características, que además también hacen posible una disminución de los problemas de humedad. Así también se limitan los problemas derivados por la condensación de agua en el aire y su influencia en las temperaturas interiores.

 

La importancia del CTE en mejorar la eficiencia energética con soluciones de mayor rendimiento térmico

 

En el segundo apartado del Documento Básico de Eficiencia Energética HE que se incluye en el CTE se habla del rendimiento de las instalaciones térmicas. Así, se limita la demanda energética de los edificios en función de las zonas climáticas de cada localidad y de su uso. Se ha de tener en cuenta el clima de cada ubicación.

En los edificios privados destinados a viviendas, han de evitarse las descompensaciones en la calidad térmica entre los diferentes espacios habitables, pero ante todo las instalaciones térmicas han de ser de consumo eficiente y se apuesta por nuevas soluciones energéticas. Ha de evitarse la utilización habitual de, por ejemplo, los sistemas tradicionales de calefacción o aire acondicionado, ya sea mediante el aislamiento térmico o la instalación de soluciones de climatización eficiente.

El CTE avisa en el Documento Básico HS3 en salubridad que es necesario el uso de la ventilación mecánica al menos con sistemas híbridos para garantizar la salud en interiores. Eso es debido a que el aislamiento térmico hace que las filtraciones de aire no se den en interiores, por lo que se ha de garantizar el flujo de aire desde el exterior hacia las estancias.

Igualmente, los sistemas de ventilación mecánica de doble flujo también son una de las mejores opciones para poder calefactar o refrigerar las estancias en invierno y verano. Al introducir aire del exterior, previamente filtrado para garantizar la salud, se realiza un intercambio de calor que atempera las estancias interiores. De esa manera, se limita el uso de los sistemas de climatización tradicionales, como exige el CTE en eficiencia energética dentro del Documento Básico HE para poder alcanzar un mayor ahorro energético en los edificios.