Ventilar estancias cerradas

Históricamente, era muy habitual pensar que la ventilación era simplemente abrir las ventanas. Pero airear una estancia es mucho más que eso, y puede ser algo muy importante cuando se trata de espacios cerrados. Sobre todo, en los que se pueda almacenar la humedad, como son los cuartos de baño. Es preciso poder ventilar estancias cerradas lo mejor posible para evitar problemas de salud y ganar en comodidad dentro del hogar.

Muchos de los edificios antiguos en España cuentan con estancias cerradas y ante todo cuartos de baño sin ventana. Otros lugares afectados son trasteros e incluso habitaciones. No obstante, son los lavabos los lugares más complicados, ya que son estancias húmedas y pueden verse afectadas por problemas de humedad y generar aire viciado.

¿Cómo sabemos si necesitamos ventilar estancias cerradas como son los baños?

  • Los malos olores son un claro indicativo de que algo pasa y necesitamos ventilar la zona afectada.
  • Las marcas de humedad pueden alertarnos de que existe un exceso de vapor de agua en el ambiente.
  • Si sufrimos alguna complicación respiratoria o tos podría ser a causa de pasar tiempo en dicha estancia sin ventilación.

Si analizamos la normativa, el Código Técnico de la Edificación avisa en su Documento Básico HS sobre salubridad que el aire ha de circular desde las estancias secas a las húmedas, y por ello ha de haber aberturas de admisión en zonas como los salones o los dormitorios. Mientras que en los aseos -que son zonas húmedas y pueden estar cerradas- han de disponer de aberturas de extracción de aire.

Dicho de otra manera, es imprescindible que el aire entre desde el exterior por las rejillas de admisión en las zonas secas -o por las ventanas en caso de no disponer de sistemas de ventilación o de tratarse de edificios viejos- para luego salir por las estancias húmedas. Entre ellas están los baños, donde se muestra muy necesario el hecho de ventilar espacios cerrados. ¿Cuál es la mejor manera? Mediante el uso de extractores.

La normativa en el Documento Básico HS en salubridad no especifica que sea necesario el uso de un extractor de baño, pero si no existe un sistema de ventilación mecánico es prácticamente la única opción sencilla y viable. Los extractores además pueden usarse en otro tipo de lugares, como por ejemplo sótanos o trasteros, donde no vamos a pasar mucho tiempo pero en los que el aire también puede ensuciarse. Es imprescindible deshacernos del aire viciado, que además en lugares donde se limpie o existan productos químicos suele favorecerse su formación.

 

Extractores para ventilar estancias sin ventana

 

Renovación del aire Extractores de baño eficientes

La mejor manera de ventilar estancias cerradas o sin ventanas es el uso de extractores. Son habituales sobre todo en el baño -en la cocina son campanas extractoras que funcionarán de manera similar pero frente a los fogones-, pero pueden ser instalados en cualquier otro lugar que necesite de ventilación. Sobre todo en lugares donde pueda haber presencia de humedad o se origine aire viciado.

El estilo de los extractores es algo persona, existiendo modelos de rejilla o de carátula, entre otros. ¿Dónde deben instalarse? Es aconsejable montarlos en la parte superior de la pared o en el techo. Han de estar lejos de la bañera y de los aparatos de calefacción, los dos grandes peligros del extractor, ya que podrían eliminar el calor a través de la extracción y enfriar demasiado en invierno. Si van a instalarse muy cerca de la ducha, es posible adquirir una versión que evite cortocircuitos.

Encontramos los siguientes mecanismos de funcionamiento en los extractores de baño para ventilar estancias cerradas:

  • Extractores de interruptor. Son los más frecuentes, ya que el mecanismo es muy sencillo. Se accionan con un botón, que suele ser el de la luz. Cuentan con el escollo de ser los menos eficientes al estar encendidos solo cuando la luz está activada.
  • Extractores con temporizador. Son algo mejores que los de interruptor. En este caso, suelen ser algo más eficientes ya que se apagan tras el paso de un temporizador después de haber sido encendidos. Son ideales para espacios con alta humedad, ya que el extractor estará más tiempo funcionando, incluso cuando hayamos abandonado el baño.
  • Extractores con detector de presencia. Son muy comunes en espacios públicos. En este caso, se activan mediante sensores que detectan el paso de alguien. Son una buena solución cuando llega la luz natural al espacio cerrado.
  • Extractores con sensor de humedad. Son quizás los más eficientes, ya que pueden activarse automáticamente cuando se eleva la humedad por encima de los valores indicados.

Es imprescindible ventilar estancias cerradas y cuartos de baño sin ventana, ya que es allí donde puede originarse aire viciado y complicar nuestra respiración. Además de usar extractores, es ideal quitar el polvo y tener las estancias aseadas para evitar formaciones de moho o suciedad, que también deteriorarán la calidad del aire.