tubo rectangular

Un buen sistema de ventilación debe constar de un tendido de conductos debidamente dimensionado (puede tratarse de un tubo rectangular o uno de sección circular) que garantice que el aire viciado, consecuencia del uso normal y habitual de los recintos, se extrae de las zonas húmedas (cocinas, baños y lavaderos) por las bocas de extracción conectadas al grupo. Dichos conductos han de ser lisos, y si es posible, antiestáticos y antibacterianos. De esta manera se evitará que se acumule polvo y suciedad en su interior, así como las retenciones de partículas (y, en consecuencia, la proliferación de agentes microbiológicos origen de la contaminación microbacteriana). Estas características minimizarán al máximo las pérdidas de carga. Una red de conductos estanca, además de garantizar una mayor eficiencia energética, evitará las entradas de aire y el ruido que estas producen.

 

Recomendaciones

A continuación, te mostramos una serie de recomendaciones a tener en cuenta a la hora de proyectar el sistema de ventilación de tu edificio.

  • Debemos asegurarnos de que esta red de conductos es de fácil instalación y montaje. Por ello, se recomienda la instalación de  aquellos sistemas cuyo montaje se basa en el sistema mecano, sin masillas ni cintas adhesivas, y que garantizan una estanqueidad perfecta.
  • Si no se dispone de espacio suficiente, una buena solución es la instalación de una red de conductos rectangulares extraplanos que se adapten a cualquier arquitectura. Sea cual sea la sección nominal, asegúrate de que los conductos cumplen con las exigencias de resistencia al fuego de acuerdo con las normas UNE, que soportan una temperatura máxima de utilización de + 80º C y que proporcionan los caudales mínimos de ventilación necesarios para los que se ha proyectado la instalación.
  • La normativa vigente hace especial hincapié en la importancia de evitar la proliferación microbiana. Así, en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE, 2007), se especifica que “los materiales utilizados no deben facilitar (o ser nutrientes para) la proliferación microbiana”.

 

Mantenimiento de la red de conductos

Debemos asegurarnos de que todos los componentes que forman el sistema de ventilación de nuestro edificio (conductos, filtros y bocas de extracción e impulsión) tiene el mantenimiento y la limpieza adecuados.

Además de asegurarnos de que el interior de los conductos es liso, tal y como se ha especificado anteriormente, para evitar la acumulación de suciedad, estos han de ser registrables (para su higienización y limpieza) cada 10 metros durante todo el recorrido. La normativa, el CTE DB HS3 Calidad del aire interior, también obliga a que se realicen operaciones de limpieza en los conductos una vez al año y se compruebe su estanqueidad al aire una vez cada cinco años. Durante las operaciones de limpieza, y tal y como establece el RITE, debemos asegurarnos de que los revestimientos interiores de los conductos resisten la acción agresiva de los productos utilizados para la desinfección y de que la superficie interior tiene una resistencia mecánica que permita soportar los esfuerzos que dichas operaciones de limpieza mecánica suponen.

El cumplimiento de la normativa vigente es la máxima garantía de que tu sistema de ventilación no supone una amenaza para el confort, el bienestar y la salud de las personas. Asegúrate de que el sistema de ventilación de tu edificio está en manos de profesionales especializados que te acompañen durante todo el proceso, desde la fase del proyecto hasta la puesta en marcha del sistema.

 

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