soluciones inteligentes

Los sistemas de ventilación mecánica controlada son sistemas de ventilación inteligente que se adecúan a los ocupantes. ¿Conoces las diferentes soluciones inteligentes de las que disponen los sistemas de VMC? En el presente artículo te las presentamos.

 

By-pass 100% motorizado automático

Disponer de un by-pass 100% motorizado en verano permite detectar la estación con el fin de evitar la apertura del by-pass en pleno invierno.

Sistemas de protección antihielo

Sistemas de protección del sistema cuando descienden las temperaturas por debajo de 0°C.

Unidades de control

Disponer de una caja de gestión permite controlar el sistema de acuerdo con las condiciones climáticas y de programación. Además, permite la modularidad de los caudales. A demanda del propietario, el intervalo de programación puede adaptarse a las necesidades. Las ventajas de disponer de una unidad de control son varias: permite un autodiagnóstico de estado; asegura un funcionamiento antitrasiego; permite el funcionamiento autónomo de cada vertical; permite la visualización de los datos climáticos y el horario; y permite modificar los parámetros de funcionamiento.

Intercambiador de alto rendimiento con recuperador de energía

El intercambiador permite recuperar hasta un 92% de la energía. Precalienta el aire de insuflación en invierno (si hay 5°C en el exterior y 20°C en el interior, el aire nuevo puede llegar a entrar a 19°C) y refresca el aire de insuflación en verano (si hay 30°C en el exterior y 21°C en el interior, el aire nuevo puede llegar a entrar a 22°C).

 

Soluciones inteligentes para garantizar una óptima calidad del aire interior

Existen en el mercado distintos equipos de medición y control inteligente de la calidad del aire interior, cada uno de ellos en función del contaminante estudiado.

Medidores de CO2

Disponer de un medidor de CO2 permite al usuario controlar la calidad del aire de los locales interiores de los edificios. Dado que el medidor detecta los niveles de dióxido de carbono (indicador de la ocupación de los recintos), se puede adecuar el caudal de ventilación del sistema según las necesidades de cada instante. Este dispositivo funciona como un detector de presencia conectado al sistema de ventilación de los edificios de oficinas (en los que la ocupación no llega es poco más del 50%). Según si el local ventilado está compartimentado o no, el sensor será monozona (no está compartimentado) o multizona (está compatimentado).

Es muy importante controlar la cantidad de CO2 del aire interior, dado que si se excede de 800 a 1.200 ppm (partes por millón) pueden aparecer molestias (cefaleas, fatiga y problemas respiratorios) en los ocupantes del edificio.

Detector de niveles de radón

Así, para detectar los niveles de radón en el ambiente se pueden utilizar monitores que controlan la zona afectada durante un intervalo de tiempo mínimo de tres meses. La tasa de radón en el ambiente deberá situarse entre 200 y 600 Bq/m3 en viviendas. Para entornos de trabajo, no deberá exceder de 1000 Bq/m3.

Detector de formaldehído

El formaldehído es un contaminante presente en ciertos materiales (lacas y barnices de la madera, espumas…) y en los productos de la limpieza (desinfectantes). Para no poner en riesgo la salud de las personas, la tasa no puede exceder los 0,0 ppm.

De acuerdo con la norma UNE–EN ISO 16000, el medidor ha de ser un captador difusivo de cartucho con 2,4-dinitrophenylhydrazine (DNPH) y ácido fosfórico, con tiempos de muestreo de 24 a 72 horas.

Detección de material formado por diferentes partículas

Para detectar el nivel de material particulado se emplean bombas, tubos de muestreo y contadores de caudal externo.

 

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