Filtro

Tipos de filtro empleados en los sistemas de ventilación

A medida que han ido evolucionando los sistemas constructivos, sobretodo en lo que se refiere a las envolventes exteriores y los niveles de aislamiento en las fachadas, han ido apareciendo sistemas de ventilación cada vez más complejos para satisfacer las necesidad de obtener un aire de calidad dentro de las viviendas. El aire que nos rodea contiene partículas en suspensión. Para que este aire sea de calidad el contenido de esas partículas no debe sobrepasar determinados límites. Este es uno de los controles que deben realizarse con el aire, para prevenir alergias o posibles enfermedades de tipo respiratorio. Los factores que se deben considerar a la hora de filtrar el aire son:

  • La concentración de polvo que hay en el aire.
  • El tamaño que tienen las partículas en suspensión.

Por otro lado los mecanismos empleados en la depuración del aire son de dos tipos:

  • Filtros de aire
  • Separadores de polvo

Los filtros de aire son  dispositivos cuya misión es disminuir  la concentración de partículas. Un parámetro muy importante a tener en cuenta a la hora de diseñar e instalar un filtro de aire es la pérdida de carga. La pérdida de carga que se mide en Pascales o en mm. c.d.a., y puede definirse como la presión que realiza el aire o cualquier otro fluido para vencer la resistencia dentro de un conducto o de otro elemento perteneciente a la instalación, como puede ser un filtro. Para que el caudal de aire se mantenga uniforme, debe preverse el crecimiento de pérdida de carga a medida que se obstruye el filtro, mediante una regulación de la velocidad del ventilador o bien por compuertas graduables. El tipo de filtro que se debe utilizar dependerá de las características de los elementos que contiene:

Para la separación de virus y partículas microscópicas, se utilizan los de Carbón Activo.

Para separar el hollín se deben utilizar filtros electrostáticos

Para separar polen y polvo se pueden emplear filtros Húmedos y Secos. Los filtros húmedos o viscosos, están formados por un entramado metálico empapado con una sustancia viscosa que suele ser aceite o grasa. Los filtros secos se componen de un material fibroso por el que se hace circular el aire.

Cuando el diámetro de las partículas es mayor que 1 mm., los medios mecánicos son los más adecuados para su separación. A este proceso se le denomina separación de polvo. Los separadores de polvo, a su vez se clasifican en:

Separadores por gravedad: se emplean cuando las partículas son de gran tamaño. Las cámaras de sedimentación son las más utilizadas.

Separadores por fuerza de inercia: estos colectores funcionan mediante la aplicación de la fuerza centrífuga. El más conocido es el ciclón.

Separadores húmedos: utilizan el agua para impedir que los elementos en suspensión se introduzcan en la corriente de aire. Este sistema se emplea cuando las partículas a separar son inferiores a 5 µm. Con frecuencia el aire que sale de estos separadores tiene un alto grado de humedad, cercano a la saturación, por lo que pueden aprovecharse como fuente de refrigeración.

 

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