rejilla

La función principal de la rejilla dentro de los sistemas de ventilación es permitir el paso del aire. Este paso del aire puede tener la finalidad de insuflar aire a las estancias de la vivienda (aberturas de admisión) o de extraer el aire viciado y contaminado que el uso habitual de las estancias produce (aberturas de extracción). Para captar, distribuir o extraer el aire, pueden instalarse directamente sobre la envolvente del edificio o ir conectadas al tendido de conductos del sistema de ventilación. En todo caso, se trata de un elemento con un componente estético y de diseño que se debe tener en cuenta a la hora de pensar los espacios de nuestros hogares.

 

Tipos de rejilla

Existen en el mercado rejillas de diferentes materiales (plásticas, aluminio, acero inoxidable, mixtas); acabados (mate, brillo, pulido); geometrías (circulares, rectangulares, cuadradas, lineales). Su disposición en el local puede ser también variada (techo o pared). En función de su control sobre el paso del aire, se pueden clasificar en fijas, regulables, autorregulables o higrorregulables. Hemos de tener en cuenta que la renovación del aire interior de nuestras viviendas se debe producir con el mínimo consumo de energía posible. Por ello, es importante disponer de sistemas autónomos que aseguren un óptimo equilibrio y un aire interior de calidad de acuerdo a la ocupación y el uso.

Teniendo en cuenta lo anterior, desde el punto de vista de la eficiencia energética, es altamente recomendable la instalación de rejillas autorregulables e higrorregulables. Una rejilla autorregulable permitirá que el grupo del sistema aporte y extraiga un caudal de aire constante, previa monitorización por parte del usuario. Es un aspecto muy interesante desde el punto de vista de la salud y el bienestar, pues una diferencia de presiones (debido a una diferencia de caudales) afecta de manera negativa sobre los ocupantes. Por otro lado, una rejilla higrorregulable permitirá al grupo de ventilación establecer el caudal dentro de parámetros saludables de humedad relativa.

 

Diseño del sistema de ventilación

Tanto el dimensionado como la ubicación de las rejillas (tanto de extracción como de impulsión) se han tomar en consideración desde la fase de diseño del proyecto. Un caudal de aire insuficiente no garantizará la correcta renovación de aire de las estancias. Por otro lado, una corriente de aire excesiva y en una dirección que incida de manera directa sobre los ocupantes dificultará el bienestar y el confort. Debemos asegurarnos de que entre las rejillas de impulsión y de extracción se produce un efecto barrido capaz de renovar el aire y extraer el aire contaminado. Para ello, es de suma importancia dimensionar bien los conductos y las rejillas, y distribuir estas últimas de manera adecuada.

 

¿Qué dice la normativa?

De acuerdo con el CTE, las aberturas de impulsión, si se disponen directamente sobre la envolvente del edificio, deberán incorporar un pasamuros, sellado en sus extremos con el paramento. Además, se deberán incorporar los dispositivos de protección necesarios de modo que se evite la entrada de agua en su interior. En el caso de que dichos elementos de protección estén formados por lamas, estas se dispondrán en la misma dirección que la circulación del flujo del aire.

En cuanto a las aberturas de extracción, el Código Técnico de la Edificación establece que en el caso de ir acopladas a una red conductos, deberán ir dotadas de elementos de protección que impidan la entrada de objetos no deseados. La rejilla de extracción se ubicará, por un lado, a una distancia del techo que no exceda los 20 cm respecto al techo y, por otro, a una distancia respecto de cualquier esquina de, como mínimo, 10 cm.

 

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