ventiladores industriales

Antes de entrar en detalle sobre ventilador industrial, definamos qué es un ventilador. De acuerdo con el documento recomendado por el RITE, Guía de bombas y ventiladores, un ventilador es un dispositivo mecánico utilizado para transportar el aire a través de conductos tanto de ventilación como de climatización.

En el caso de sistemas de climatización, este transporte se utiliza para renovar aire (satisfaciendo así la demanda de higiene) y para climatizar los locales (satisfaciendo, de esta manera, la demanda de confort). La energía primaria utilizada en muchas instalaciones excede el 25% de la demanda de energía primaria de la instalación. En un ventilador, en funcionamiento un gran número de horas, cada kWh de energía eléctrica consumida requiere entre 2 y 3,3 kWh de energía primaria. Hay que tener presente que cuando se pretende refrigerar un local, la energía que consume un ventilador se convierte en calor, con lo que se incrementa la carga térmica más del sistema.

 

¿Cuántos ventiladores industriales existen?

Hay diferentes maneras de clasificar los ventiladores, una es en función de la dirección del flujo. Así, si el flujo entra y sale del rodete en dirección axial, hablamos de ventiladores axiales o helicoidales; si el flujo entra y sale del rodete en dirección radial, de ventiladores centrífugos; y si el flujo entra al rodete en dirección axial y sale del rodete en dirección radial (poco frecuentes), de ventiladores helicocentrífugos.

 

Criterios que se deben seguir para escoger los ventiladores industriales adecuados

Según el mismo documento recomendado, a la hora de escoger un ventilador adecuado hay que tener en cuenta aspectos como el caudal y la presión nominal, si el motor es monofásico o trifásico, el tipo de regulación (regulación todo-nada, regulación mediante 2 o 3 velocidades o variador de frecuencia), el ruido, la configuración de la instalación (si el local está sobrepresionado o depresionado) y el fluido transportado.

 

Medidas de ahorro en las instalaciones de ventilación industriales

Siempre tenemos que procurar seleccionar ventiladores que ofrezcan un rendimiento máximo. Los sistemas a caudal variable son mejores, desde el punto de vista del ahorro energético, que los sistemas a caudal constante, ya que disminuyen al máximo la demanda energética. De esta manera, si lo que queremos es ahorrar en el consumo, ya desde la fase de diseño de la instalación tendremos este aspecto en consideración.

Una vez claro que el sistema óptimo es el sistema a caudal variable, tengamos presente que el tipo de regulación del sistema también influye en el consumo energético de la instalación de ventilación. Así, una regulación mediante compuerta en serie supone una potencia prácticamente constante consumida por el ventilador y que el consumo energético sea inferior que en los sistemas en los que no hay regulación. Si la regulación se efectúa mediante compuerta en by-pass, la potencia consumida aumenta. En los casos en los que la regulación se hace mediante variador de frecuencia, la potencia consumida por el ventilador disminuye de manera significativa, lo que lo convierte, desde el punto de vista del consumo energético, en el mejor sistema de regulación.

 

Los ventiladores industriales, elementos clave en la eficiencia energética de tu oficina

Existen en el mercado dos métodos para adaptar las condiciones de ventilación mecánica controlada a las necesidades de ocupación en cada momento. Se trata de dos tipos de sistemas según las posiciones del ventilador:

  • “todo o poco”: el ventilador tiene dos posiciones (detector de presencia)
  • “proporcional”: la velocidad del ventilador se adapta según la ocupación real (detector de CO2)

A su vez, estos dos tipos de ventilación se pueden combinar con el principio monozona (si solo afectan a una estancia) o multizona (si afecta a varias estancias a la vez).

En edificios con usos diferentes al residencial, la solución más eficaz para limitar las pérdidas térmicas es adaptar los caudales de renovación del aire a la ocupación real de los locales.

Si lo que queremos es obtener un considerable ahorro energético, se recomiendan los sistemas de ventilación a caudal variable frente a los de caudal constante y los sistemas de ventilación mecánica controlada que se adaptan a la ocupación. En cuanto a la elección de los ventiladores, se seleccionarán aquellos que ofrezcan un rendimiento máximo y dispongan de un sistema de regulación mediante variación de frecuencia.

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