rendimiento físico

El rendimiento físico y sus similitudes con el consumo energético

El rendimiento físico está directamente relacionado con el consumo energético. En el caso de una persona el rendimiento físico exige un consumo energético, concretamente de oxígeno. En función del tipo de actividad y de la intensidad con la que se realiza aumenta el consumo de oxígeno, y con él la producción de energía que se realiza a través del metabolismo energético, que nos permite correr, caminar, trabajar, reflexionar, etc. Curiosamente, el rendimiento y la eficacia energética de un equipo o sistema de ventilación mecánica se mide de forma análoga pero con otros parámetros. En este caso ya no se consume oxígeno para obtener energía mecánica o neuronal, sino que se consume energía eléctrica para obtener energía mecánica que permite poner el aire en movimiento para renovar el aire interior contaminado y sustituirlo por aire limpio procedente del exterior.

 

Eficiencia en los sistemas de ventilación mecánica

Ventilar un espacio interior supone un gasto energético debido al consumo de los ventiladores que se integran en el sistema de ventilación, y de los intercambiadores de calor que calientan el aire procedente del exterior en invierno y lo enfrían cuando la insuflación se realiza en verano.

Todos los sistemas de ventilación mecánica tienen un funcionamiento que les permite reducir el consumo energético. Algunas de las pautas que se pueden seguir son:

  • Reducir el caudal de aire empleado en la ventilación, garantizando siempre los niveles de calidad del aire interior
  • Emplear sistemas que recuperan energía del aire extraído
  • Emplear ventiladores con motores de muy bajo consumo eléctrico
  • Montar la red de conductos con una buena planificación: diámetros amplios, evitando acumular muchos tramos curvos en el trazado.

 

Es muy importante que el técnico o instalador antes de comenzar la instalación, invierta un tiempo en analizar a fondo la instalación para encontrar el camino más sencillo para canalizar el aire. Un instalación final lógica y sencilla donde se evitan los tramos curvos y los conductos de diámetro reducido, van a proporcionar un notable ahorro energético a la instalación, evitando también un excesivo nivel sonoro durante su funcionamiento. Mediante nuevos materiales y sistemas de ventilación cada vez más eficientes los fabricantes consiguen reducir el consumo energético de sus sistemas de ventilación. En este sentido todos los sistemas de ventilación suelen tener dispositivos que permiten influir sobre el caudal de ventilación, manteniendo un nivel mínimo de renovación que elimine las emisiones contaminantes procedentes de materiales de construcción, elementos decorativos o el metabolismo de las personas. En el caso de las rejillas que se incorporan en las ventanas como parte del sistema de ventilación deben cumplir los siguientes requisitos con el objetivo de alcanzar unos niveles aceptables de eficiencia energética:

  • Deben tener la posibilidad de regular entre el 75 % y el 100 % del caudal máximo.
  • La posición “0”, deberá dejar pasar hasta el 10% del caudal.
  • Además de la posición “0”, debe haber al menos 2 posiciones con una diferencia de un 10 % entre sí.
  • Las rejillas de ventilación autorregulables con presiones entre 1 Pa y 25 Pa, no tendrán una reducción del caudal mayor del 20 % de su capacidad nominal.
  • Las rejillas de tránsito, montadas en las puertas interiores, no deben tener regulación.

 

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