Peligros de la contaminación

Hay situaciones en nuestra vida diaria donde lo que está contaminado se hace muy visible y por eso lo rechazamos. Por ejemplo, si vamos a una playa y vemos que debido a la proximidad con una fábrica cercana el agua está sucia; en ese caso no nos acercaremos a ella. Pero los peligros de la contaminación para las personas y para el planeta van mucho más allá de aquello que consideramos perjudicial.

Por ejemplo, ¿has pensado en las sustancias que son más contaminantes para tu organismo? Sin duda, beber agua contaminada lo es. E ingerir alimentos en mal estado también puede provocar complicaciones de salud. Pero, ¿qué ocurre con el aire en mal estado?

El aire en malas condiciones es algo que no se ve con relativa facilidad. Como mucho, podemos darnos cuenta de los peligros de la contaminación del aire cuando ya es muy evidente: en casos como una acumulación de humo en el ambiente o por un alarmante mal olor. Pero en la mayoría de ocasiones es un daño que puede pasar desapercibido.

En los problemas por exceso de humedad en el hogar, por citar un ejemplo, muchas personas no se dan cuenta de que están sufriendo un tipo de contaminación. Tampoco notan que dicha humedad les provoca, entre otros problemas, trastornos respiratorios, procesos alérgicos o somnolencia.

Aun más dañino puede ser si el aire de nuestro hogar se contamina con gas radón, ya que este veneno muy difícil de detectar es un causante del cáncer de pulmón.

Es sumamente importante conocer los peligros de la contaminación y también los principales causantes de este problema atmosférico que nos afecta a todos.

 

Los principales peligros de la contaminación

 

Principales contaminantes del aire

Un aire contaminado o los ríos y mares en mal estado son una consecuencia de la polución excesiva y de una falta de concienciación en materia ambiental. Entre todos podemos revertir esta situación, si bien es recomendable conocer qué contaminantes son los que más afectan a nuestro planeta. Primero a nivel global, y luego en nuestros hogares.

Las baterías recargables son uno de los mayores contaminantes que ensucian la atmósfera y el aire. Compuestas de plomo y ácido sulfúrico, contienen un alto número de contaminantes y metales tóxicos. Afectan sobre todo a la polución de las aguas y del suelo. Para combatirlo, la solución pasa por el reciclaje de las baterías.

La minería es una de las industrias que más afectan a la población y al planeta. El plomo, el cromo, el arsénico, el cadmio y el mercurio son altamente contaminantes, y su extracción afecta notoriamente al cambio climático.

En muchos países en vías de desarrollo, el uso excesivo de carbón es uno de los mayores contaminantes del aire. En China aún se utiliza el carbón en lugar de otras fuentes renovables, y es uno de los motivos por los que el país asiático está siempre entre los lugares más contaminados del planeta y donde más difícil es respirar.

A nivel casero, siempre que podamos prescindir del carbón o de la leña para calentar los hogares nos ahorraremos los problemas respiratorios que puede provocar el uso de este tipo de sistemas de calefacción tradicionales.

El uso de pesticidas, tan necesario en la agricultura para eliminar plagas, es otro de los grandes contaminantes. Se utilizan alrededor de dos millones de toneladas métricas de pesticidas cada año en el mundo. El problema es que sus efectos pueden ser realmente nocivos para las personas, llegando a provocar cáncer en algunos casos. Para no contribuir a esta contaminación, podemos optar por alimentos ecológicos o sostenibles.

En el hogar, el uso de aerosoles y de otros productos químicos es similar al de los pesticidas, pero en pequeña escala. No es recomendable usar insecticidas a menos que sea estrictamente necesario, y siempre que se haga ha de realizarse de manera controlada y aireando las estancias justo después.

Otro de los grandes peligros de la contaminación del aire es la posible aparición de venenos que no sean detectables. El gas radón es uno de ellos, al generarse en el subsuelo de algunas viviendas españolas. Sin embargo, no es el único. Como hemos comentado previamente, el monóxido de carbono es otro de los posibles contaminantes que pueden aparecer si usamos sistemas de combustión para calentar un hogar.

Mientras que el gas radón va afectando lentamente a los habitantes de un hogar y puede llegar a producir con el tiempo complicaciones que pueden conducir al cáncer de pulmón, la intoxicación por monóxido de carbono es mucho más rápida. Y todo ello sin producir ningún tipo de humo ni olores. Cuando alguien se expone a ella, simplemente siente sueño y adormecimiento. Produce una muerte dulce, en la que los afectados no se dan cuenta de lo que está ocurriendo. Su mayor peligro radica en que una única exposición al monóxido de carbono puede ser letal.

Es por ello que hemos de controlar los peligros de la contaminación, no solo en aquello que vemos, sino en lo que no es palpable. Como es la contaminación del aire, un veneno que puede ser muy dañino para las personas y para el medio ambiente.