ambientes cerrados

En nuestra sociedad, cada vez existe una mayor consciencia de la importancia que tiene la calidad del aire en los ambientes cerrados. Un aire interior insalubre reviste numerosas consecuencias negativas para la salud de las personas. Son numerosos los síntomas y dolencias que pueden sufrir los trabajadores como consecuencia de respirar un aire perjudicial. Asimismo, está demostrado que un aire interior de baja calidad conlleva a una situación de disconfort que menoscaba la productividad y la atención, con lo que tanto empresario como trabajador se ven perjudicados.

Hay que recordar que los ambientes de trabajo cerrados que tan solo disponen de sistemas de aire acondicionado para aclimatar los recintos están expuestos a sustancias contaminantes de manera continua.

 

Contaminantes en los ambientes cerrados

Podemos clasificar las sustancias contaminantes del aire en dos grandes grupos: contaminantes químicos y contaminantes biológicos.

Contaminantes químicos

Existen diferentes contaminantes químicos en el aire en función de su procedencia: en los productos de combustión, en los materiales de construcción, en los productos de consumo o en otras fuentes.

En los productos de combustión

Dióxido de carbono. En los recintos no dedicados a una actividad industrial, el principal foco se encuentra en la respiración de las personas y en el humo del tabaco. En el caso de que se den grandes concentraciones de CO2, se produce una falta de oxígeno.

Monóxido de carbono. En los ambientes cerrados, su aparición se debe a los motores de los garajes del propio edificio, a las entradas inadecuadas de aire limpio del exterior y a el humo del tabaco. Una concentración elevada puede traducirse en una incapacidad de aportación de oxígeno a los tejidos.

Humo de tabaco. Se estima que el humo del tabaco concentra más de 3000 contaminantes que afectan tanto al fumador activo como al pasivo.

En los materiales de construcción

Las sustancias contaminantes se encuentran en los materiales aislantes, ya sea en el aislante general del edificio o el que incorpora las instalaciones de aire acondicionado. Tipos:

Fibras

Compuestos orgánicos volátiles: formaldehído y disolventes

En los productos de consumo

Las sustancias contaminantes pueden provenir de elementos vinculados a la construcción (pinturas, barnices…) o utilizados por los usuarios (productos de limpieza, pesticidas…)

Otras procedencias

Otros contaminantes que podemos encontrar en los ambientes cerrados de trabajo son el radón, el ozono (O3) o el plomo.

Contaminantes biológicos

Los microorganismos contaminantes se pueden clasificar en tres grupos:

• Agentes infecciosos: legionela, hongos patógenos…

• Antígenos

• Toxinas

 

Confort y ventilación

De acuerdo con el National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH), más de la mitad de las dolencias que sufren los trabajadores se deben a una ventilación inadecuada e insuficiente que no garantiza la expulsión del aire contaminado interior ni la insuflación de una aire fresco y libre de impurezas del exterior. Por otro lado, un sistema de ventilación no controlado (ventilación natural), aunque suministre de manera puntual el caudal necesario para la renovación del aire, puede ocasionar molestias en los trabajadores como consecuencia de las corrientes de aire elevadas.

 

Ventilación: la mejor aliada para evitar la contaminación del aire interior

Como hemos visto, las fuentes de contaminación son diversas. Una ventilación inadecuada es el caldo de cultivo de la acumulación y proliferación de sustancias contaminantes en el aire. Esta puede deberse a diferentes motivos:

• Una renovación del aire insuficiente debido a una recirculación de aire elevada como consecuencia de un abuso de los sistemas de ventilación o a un caudal de aire de insuflación deficiente.

• Una distribución inadecuada de las entradas y salidas de aire.

• Un diseño y dimensionado inadecuados del sistema.

• Un mantenimiento deficiente de la instalación.

• La existencia de unos sistemas de ventilación no controlados que dependen de la temperatura y la tasa de humedad del aire exterior. En este punto, cabe señalar que un buen sistema de ventilación mecánica controlada de doble flujo es capaz de controlar el volumen de aire extraído e insuflado y de adaptar este último a los parámetros recomendables de humedad, independientemente de la tasa de humedad del aire exterior.

El asesoramiento por parte de técnicos especializados en sistemas de ventilación garantizará que el aire interior de tu lugar de trabajo es un aire que no pone en riesgo la salud de sus ocupantes.

 

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