HVAC

El concepto de HVAC es algo que se utiliza bastante y está de moda en el sector de la climatización. Pero, ¿qué significado tiene? Pues básicamente se refiere ante todo a la climatización, si bien con bastantes matices. Además de poder usarse también dicho término para entender una buena práctica en el uso de los sistemas de ventilación junto a los de aire acondicionado o calefacción.

El significado de HVAC viene a ser “calefacción, ventilación y aire acondicionado”, procediendo de la expresión en inglés Heating Ventilation Air Conditioning. Y aunque se utilice en nuestros días y parezca que es algo reciente, en realidad lo es solo en nuestro idioma. Porque en el mundo anglosajón viene utilizándose desde casi siempre, y su historia es centenaria.

Porque los inicios del HVAC son los mismos que los del aire acondicionado. Se lo podemos atribuir al inventor Willis Haviland Carrier, cuyo nombre a más de uno le sonará: su apellido hoy es uno de los líderes mundiales en equipos de aire acondicionado.

El ingeniero desarrolló en 1902 la primera máquina para enfriar y controlar la humedad del aire, ya que quería mejorar las condiciones de la industria de la imprenta, ya que necesitaba mejorar la impresión y fijación de la tinta en el papel de las publicaciones, que se veían afectadas por el calor. Tardó 12 años en adaptar su idea al sistema doméstico y lograr el primer aire acondicionado de la historia, en la ciudad estadounidense de Mineápolis. Y todo lo demás es un puntal clave en la historia de la ventilación.

Sin embargo, podemos ir más allá y plantear qué significa HVAC en el sector de la climatización. Cuando hablamos de HVAC nos referimos a las mejores prácticas para lograr confort térmico y salud en interiores. Se han de dar unas condiciones de salubridad específicas y conseguir que el aire respirado sea de la mayor calidad y comodidad.

 

¿En qué se compone el HVAC?

 

Si lo que queremos es conseguir las mejores condiciones de HVAC hemos de pensar en poder mejorar el calentamiento, el enfriamiento y la ventilación de las estancias.

Históricamente, el HVAC se concebía de una manera más general, teniendo en cuenta la ventilación natural o artificial, buscando el mejor paso del aire. Para mejorar la temperatura se tenía en cuenta a los aparatos tradicionales de calefacción y aire acondicionado. Hoy en día, los sistemas de ventilación mecánicos y las mejoras en la construcción logran que todos los conceptos se unan.

¿Cómo funcionan cada uno de los elementos de HVAC?

  • Calentamiento. Se trata de aportar calor al aire para poder disfrutar de una mejor temperatura en invierno. Tradicionalmente, se optaba por los sistemas de calefacción, pero hoy en día los sistemas de ventilación mecánicos de doble flujo son capaces de ofrecer aire cálido gracias a un intercambiador de calor, lo que resulta mucho más eficiente. Otros sistemas son las bombas de calor eficientes, y finalmente las resistencias eléctricas, que tienen un consumo muy elevado.
  • Enfriamiento. Se trata de buscar el confort en interiores durante los meses más cálidos, refrigerando las estancias. Sin duda, el sistema más conocido es el de los aparatos de aire acondicionado. Utilizan compresores para comprimir un gas que luego aportará aire frío. El problema que tienen es su elevado consumo, si bien han mejorado con los años. Otros sistemas son el de enfriamiento evaporativo, apto para climas secos, y la ventilación mecánica de doble flujo también puede introducir aire refrigerado en una estancia por el mismo intercambiador.
  • Ventilación. Existe desde hace muchos siglos, ya que la renovación del aire en un local cerrado es imprescindible para una buena salud. Históricamente, cuando los edificios permitían el paso del aire con facilidad no era tan necesario el uso de sistemas mecánicos. Pero, en la actualidad, los edificios gozan de una mayor estanqueidad, por lo que no se filtra el aire por paredes, puertas y ventanas, así que es necesario un sistema de ventilación. Con los sistemas de ventilación de doble flujo en edificios de buena estanqueidad podemos lograr el confort térmico necesario sin el uso de aparatos de aire acondicionado en verano ni calefacción en invierno.

Básicamente, HVAC se refiere a la conexión de los tres conceptos en una metodología que logre mejorar el confort y la salud en interiores. Es muy importante destacar que la construcción de los edificios es primordial para el buen uso de los sistemas HVAC. Gracias a ello, hoy en día tenemos hogares como las casas pasivas, que son un ejemplo de cómo podemos mejorar la comodidad sin gastar en climatización.

También hemos de tener en cuenta en HVAC otros conceptos secundarios, pero totalmente arraigados a la climatización. El principal sería el de controlar la humedad, que influirá notablemente en nuestra sensación térmica y también en la salud. Otros son el movimiento del aire interior y la limpieza, que con un sistema de ventilación mecánico podemos conseguir que sean óptimos en interiores.