guia tecnica lugares de trabajo

¿Sabes qué efectos sobre la salud tiene la calidad del aire de tu lugar de trabajo? Dado que actualmente, debido a los cambios en el modo de vida, pasamos alrededor del 80% de nuestro tiempo en ambientes cerrados (como nuestro lugar de trabajo), es de suma importancia garantizar unos recintos interiores con un aire interior de calidad. A continuación, te explicamos las principales directrices que el Instituto Nacional de Higiene en el Trabajo (INHT) aconseja a través de su Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo.

 

¿Qué expone la Guía Técnica en materia de calidad del aire?

En su Apéndice 5, Calidad del aire interior. Ventilación de los lugares de trabajo, la guía técnica expone la relación que existe entre la hermeticidad de los edificios, debido a las exigencias en materia de eficiencia energética, y la calidad del aire interior. Asimismo, el empleo de materiales de origen no natural (causantes de la emisión de productos químicos) y una insuficiente renovación del aire propician ambientes de trabajo no saludables.

Un aire con presencia de partículas contaminantes favorece la aparición de dolencias y trastornos de salud en las personas. La sintomatología es variada: irritación y sequedad de las mucosas, dolores de cabeza, somnolencia, etc. En el caso de existencia de agentes microbiológicos, pueden aparecer casos de alergia (como, por ejemplo, asma) o infecciones (legionelosis).

 

Factores que influyen en la calidad del aire interior

Podemos establecer tres factores que condicionan de manera directa la calidad del aire interior de los lugares de trabajo:

Calidad del aire exterior

Dado que el aire que se insufla hacia el interior de los recintos proviene del exterior, es importante la calidad de este. Se deberá tener en cuenta el nivel de contaminación ambiental para incorporar elementos de filtración y purificación del aire de acuerdo al entorno del edificio. En cualquier caso, se procurará disponer las entradas de aire en aquellas zonas donde el aire esté más limpio, alejadas de focos de contaminación. También se deberán tomar en consideración las corrientes de aire existentes.

Agentes contaminantes del interior

La Existencia de fuentes de contaminación (agentes químicos y biológicos) en el interior de los recintos influye en la calidad del aire interior. Esta se verá afectada por la emisión de los compuestos orgánicos volátiles (COV) que emiten los propios materiales de construcción, por los productos químicos de los productos de limpieza y por los bioefluentes producidos por los mismos ocupantes.

Para no favorecer el aumento de la contaminación interior, se ha de asegurar un caudal suficiente de ventilación. Para ello, un correcto de dimensionado del sistema de ventilación es indispensable.

Sistema de ventilación

El sistema de ventilación empleado para renovar el aire de los recintos influye directamente en la calidad del aire. Así, el empleo de métodos de ventilación tradicional (ventilación natural) o la ventilación híbrida se han demostrado ineficientes e insuficientes a la hora de garantizar el confort.

El primero no garantiza la no presencia mohos y hongos en recintos con elevada humedad relativa, pues la mayoría de las veces es imposible ventilar los recintos el tiempo necesario. El segundo, al tratarse de un sistema de ventilación no equilibrado, no asegura que el volumen de aire extraído sea igual que el del aire insuflado (con las consecuencias negativas sobre el bienestar que ello conlleva). De igual modo, tampoco garantiza que las condiciones higrométricas se mantengan dentro de los parámetros recomendables (entre el 50% y el 60%), ya que el aire insuflado, si bien está filtrado, se introduce con las características higrométricas del aire exterior.

Un sistema de ventilación mecánica controlada es el mejor sistema de renovación de aire. Además de garantizar la extracción del aire contaminado del interior y la insuflación de un aire limpio del exterior, permite controlar el caudal y las tasas de humedad relativa.

Cabe recordar que deberá llevarse a cabo un correcto mantenimiento y limpieza de todos los componentes del sistema. Asimismo, deberán sustituirse los filtros de acuerdo a la normativa e instalar un sistema de ventilación que permita los registros necesarios para proceder a las periódicas acciones de mantenimiento.

 

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