arquitectura interior

Dado el beneficioso clima del que goza nuestro país, España es uno de los países que menos energía consume de todo el continente en el sector residencial. Los últimos datos muestran que este sector representa algo más del 15% de la energía total que se consume en España (sector que se sitúa tan solo por debajo del sector del transporte, que representa un 35% del consumo del total de la energía). Los datos arrojados muestran, además, que el empleo de electrodomésticos no eficientes puede suponer un incremento del 5% de la energía consumido por hogar. Si estás pensando en reformar la arquitectura interior de tu vivienda, a continuación te explicamos cuáles son sus principales consumidores de energía y algunas buenas prácticas para conseguir una mayor eficiencia energética.

 

¿Cuáles son los principales consumidores de energía de los edificios?

El consumo de energía del interior de nuestros edificios proviene de los diferentes equipos e instalaciones que hay en ellos tales como el aire acondicionado, la calefacción, la generación de agua caliente sanitaria (ACS), todo el sistema de alumbrado y de electrodomésticos. De todos ellos, la calefacción y el aire acondicionado son los sistemas que más energía consumen, seguidos de la producción de ACS. La iluminación y los electrodomésticos ocupan el último lugar.

 

Una arquitectura interior confortable con algunas buenas prácticas que nos ayudan a ahorrar

¿Te estás planteando reformar la arquitectura interior de tu vivienda? He aquí algunos de los métodos que puedes aplicar si quieres reducir el consumo de tu sistema de calefacción, refrigeración y ventilación.

Calefacción

  • Dota a tu edificio de aislante térmico.
  • Aprovecha las horas de sol abriendo las ventanas y persianas, y ciérralas por la noche.
  • Utiliza cortinas.
  • Instala burletes adhesivos en las oberturas para mejorar el aislamiento.
  • Asegúrate de que los vidrios de las carpinterías exteriores son dobles.
  • Regula la temperatura empleando termostatos y relojes. (Invierno: 19-20 °C durante el día y 16-17 °C durante la noche).
  • Emplea, siempre que sea posible, bombas de calor en lugar de radiadores eléctricos. Si no es posible, emplea radiadores tipo emisores termoeléctricos.

Refrigeración

  • Dota a tu edificio de aislante térmico.
  • Instala protecciones solares (cortinas, persianas, toldos, lamas —horizontales o verticales— fijas u orientables).
  • Si la fachada tiene mucha superficie vidriada, una buena opción es el empleo de vidrios polarizados o con partículas reflectoras.
  • Aprovecha los beneficios de los sistemas de aportación de climatización natural como son los sistemas de pulverización de agua en plantas ubicadas en el interior del edificio para crear microclimas. En estos casos, se recomienda acompañar la solución de un adecuado sistema de ventilación.

Ventilación

Asegúrate de que tu edificio posee una ventilación adecuada. Esta puede ser natural (no hay aportación de energía para conseguir la renovación de aire) o forzada (se emplean ventiladores para conseguir la renovación). Cabe señalar que los sistemas de ventilación inciden en las instalaciones de calefacción y refrigeración.
Algunas buenas prácticas:

  • Instala clavetas de cierre en los ventiladores para que el aire frío del exterior puede entrar cuando los ventiladores no estén en marcha.
  • Utiliza los extractores de la cocina y el baño solo cuando sean necesarios (si extremos aire caliente del interior del edificio, hacemos trabajar más al sistema de calefacción).
  • En los casos en los que las estancias tengan mucha altura libre, hemos de comprobar que la diferencia de temperatura entre el nivel del suelo y el del techo no excede de los 5 ºC. Si ocurre, se recomienda instalar un ventilador de desestratificación equipado con un termostato, de manera que se envíe el aire caliente a los niveles más bajos. En condiciones normales, el aire caliente sube y se acumula en las partes altas (donde no es necesario). Hemos de tener en cuenta que las diferencias significativas de temperatura aumentan las pérdidas térmicas a través del techo.
  • En el caso de que haya máquinas equipadas con extractores, se aconseja instalarlas cerca de las paredes exteriores, para posibilitar la entrada de aire fresco cerca del extractor.
  • Instala intercambiadores térmicos para recuperar el aire caliente de los conductos de extracción.
  • Instala sistemas de ventilación que regulen el aire teniendo en cuenta el grado de ocupación, mediante sensores indicadores de CO2.

 

Si estás pensando en hacer reformas, no olvides seguir estas buenas prácticas para conseguir un ahorro energético y, en consecuencia, ahorrar en tus facturas. Disfrutar de una arquitectura interior confortable se encuentra al alcance de todos.

Leer más sobre sistemas de ventilación y climatización y eficiencia energética.

 

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