arquitectura bioclimatica

El término arquitectura bioclimática abarca conceptos muy amplios en cuanto a las técnicas de construir y de plantear una arquitectura integrada en el medio ambiente. Desde el momento en que las técnicas de acondicionamiento (ventilación, climatización, suministro de agua potable,etc) respetan el medio ambiente ya estaríamos ante un edificio bioclimático, independientemente de su tipología, número de alturas o de si se encuentra ubicado en un medio urbano o aislado en un entorno natural. Por tanto la arquitectura bioclimática puede definirse  como aquella que desarrolla proyectos de viviendas o de cualquier otro tipo de edificio teniendo en cuenta las condiciones climáticas de su emplazamiento y aprovechando los recursos naturales (soleamiento, vegetación, lluvia y viento) para minimizar los impactos ambientales y procurando reducir al máximo el consumo energético. La arquitetcura bioclimática está íntimamente ligada a la construcción ecológica que emplea sistemas constructivos que son responsables con el medio ambiente y utilizan recursos de forma eficaz a lo largo de todo el tiempo que dura su proceso de construcción.

Una de las técnicas que se suelen emplear a la hora de diseñar una vivienda bioclimática es la de utilizar el terreno como estabilizador térmico. Enterrar una vivienda 1,50 metros respecto de la superficie tiene muchas ventajas si queremos dotarla de un sistema de acondicionamiento eficiente y ecológico. El terreno a esa profundidad se encuentra siempre a una temperatura estable con lo que si situamos a esa cota las principales estancias de la vivienda: salón, comedor, dormitorios, etc, estaremos consiguiendo que el calor generado en el interior quede almacenado dentro de la vivienda durante el invierno, mientras que en verano actúa como un contenedor que la aísla del calor procedente del exterior.

 

Ejemplos del pasado relacionados con la arquitectura bioclimática y experiencias recientes

Existen ejemplos de arquitectos que ya en la década de los años setenta desarrollaron sistemas aprovechando estos recursos naturales. MICHAEL REYNOLDS empleó el terreno y materiales reciclados como neumáticos y envases de vidrio que unidos mediante arena compactada aportaban estabilidad térmica a sus viviendas. Junto a ello se aprovecha al máximo el soleamiento orientando la fachada principal hacia el sur con un cerramiento inclinado 45 grados que optimiza el aporte de calor durante el día. Paneles solares situados en la cubierta abastecen de electricidad a la vivienda durante todo el año.

Recientemente hemos visto otro ejemplo de arquitectura bioclimática que aprovecha las propiedades térmicas del terreno. En este caso las viviendas se encuentran en Australia y han optado recientemente el PREMIO “WESTERN AUSTRALIA ARCHITECTURE” (Australian Institute of Architects). Se trata del muro de tierra compactada más largo de Australia con 230 metros de longitud. Contiene doce residencias cubiertas de tierra, diseñadas para dar alojamiento de corto plazo durante la temporada. Con su fachada de tierra apisonada de 450 mm de espesor, la duna de arena y la formación de sus techos, las residencias poseen la mejor masa térmica disponible, por lo que son naturalmente frescas en este clima sub-tropical. La pared de tierra compactada se compone de arcilla de hierro, arena que es característica del lugar, una grava que se obtiene del río adyacente y agua que surge de una perforación local. Este concepto de implantación de una zona residencial, representa un nuevo enfoque para la arquitectura del noroeste de Australia.

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